Las llamadas zonas grises del contrato

diciembre de 2015   Sara Pose Vidal

Introducción

Las profesiones liberales constituyen una de las zonas grises más evidentes en la delimitación entre relación civil y relación laboral, y las dificultades de calificación jurídica se incrementan en el caso de la prestación privada de servicios médicos, dado que por las especiales características de la actividad desarrollada, las notas de dependencia y ajenidad definidoras del contrato de trabajo y que lo diferencian del arrendamiento civil de servicios, adquieren perfiles propios.

Aunque históricamente quedaban excluidas de la consideración “laboral” las denominadas profesiones intelectuales, puesto que el contrato de trabajo se aplicaba exclusivamente a los trabajadores manuales, lo cierto es que ya a partir de la Ley de Contrato de Trabajo de 1944 se incluye en la definición el trabajo intelectual, pero dadas las especiales características de la actividad desempeñada, que exigen una independencia o autonomía científica incompatible con el concepto clásico de dependencia, asimilado prácticamente al de subordinación, se hace imprescindible la introducción de importantes matizaciones en dicha nota definitoria del vínculo laboral, matizaciones en las que marcan un hito dos importantes Sentencias del Tribunal Supremo, de 19 de abril de 1966 y de 11 de enero de 1967, en las que se dejan establecidos los criterios interpretativos que posteriormente consolidará la jurisprudencia, analizando el requisito de dependencia de los trabajadores intelectuales desde un doble plano; por una parte, y en relación con la afirmación de que la dependencia supone la inclusión del trabajador en el círculo rector del empresario, se destaca que la profesión médica comporta una alta calidad científica de los servicios prestados, que exige una mayor independencia , tanto en la función, como en el lugar y tiempo de prestación del servicio médico; por otra parte, en relación con la denominada dependencia disciplinaria, el Tribunal Supremo afirma que en una relación de prestación de servicios intelectuales “siempre se advertirá un poder de mando en el patrono y un correlativo deber de obediencia en el Médico o Abogado, delimitados ambos por la misma naturaleza del servicio concertado”.

No cabe duda de que en relación con los profesionales liberales la afirmación de que la dependencia es nota definitoria del vínculo laboral se ve tremendamente difuminada, haciéndose tremendamente compleja la delimitación de los vínculos civiles y laborales, tarea que ha sido llevada a cabo por los Tribunales mediante un análisis tremendamente casuístico, sin posibilidad de establecer pronunciamientos genéricos aplicables a todos los supuestos. Por tanto, pasaremos a analizar la jurisprudencia existente en la delimitación contractual de la prestación de servicios médicos, así como en la de abogados, graduados sociales, consultores…

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