Cambio de doctrina: El recargo de prestaciones por falta de medidas preventivas y su transmisión en sucesión de empresas

viernes 12 de junio de 2015
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Tribunal Supremo, Sala de lo Social. Sentencia de 23 de marzo de 2015, recurso número 2057/2014.

Trabajador prestó servicios para una empresa durante 27 años con exposición a amianto. La empresa para la que trabajó hasta el año 1984, pasó por varias fusiones y absorciones, produciéndose una sucesión de empresas en el año 1993. Fallecido el trabajador en el año 1998, fue declarada su muerte por enfermedad profesional.

El 12 de enero de 2012, el INSS dictó resolución declarando la existencia de responsabilidad empresarial por falta de medidas de seguridad en el trabajo en la enfermedad profesional sufrida por el trabajador y declaró la procedencia de que las prestaciones de Seguridad Social derivadas de dicha enfermedad fueran incrementadas en un 50% con cargo a la empresa.

Con fecha 11 de octubre de 2013, el Juzgado de lo Social dictó sentencia desestimando la pretensión planteada por la empresa y manteniendo los pronunciamientos de las Resoluciones Administrativas impugnadas.

En suplicación, la empresa alega la exclusión en la sucesión empresarial del recargo de prestaciones por falta de medidas de seguridad. El Tribunal Superior de Justicia estimó parcialmente el recurso planteado y se declaró que la fecha de efectos del recargo fuese a partir de los tres meses anteriores a la fecha en que se produjo su reconocimiento.

Ante la Sala de lo Social del Tribunal Supremo, se denuncia la infracción del artículo 44 del Estatuto de los Trabajadores en relación al artículo 127 Ley General de la Seguridad Social (LGSS). Y, en concreto, la Sala analiza el segundo apartado del artículo 127 LGSS, el cual expone que "en los casos de sucesión en la titularidad de la explotación, industria o negocio, el adquirente responderá solidariamente con el anterior o con sus herederos del pago de las prestaciones causadas antes de dicha sucesión", donde surge el interrogante sobre qué ha de entenderse por la expresión "causadas".

La Sala entiende que tal precepto no debe interpretarse en un sentido formal y alusivo a las prestaciones "reconocidas" con anterioridad a la subrogación, sino a las "generadas". Razona ser la interpretación más razonable cuando de su aplicación al recargo se trata, por cuanto habría de aplicarse a las enfermedades profesionales, pues cualquier otra interpretación produciría una desprotección para el perjudicado.

Recalca que, para llegar a la conclusión, ha de atenderse al pronunciamiento del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de 5 de marzo de 2015, Asunto C-343/13, por el que se resuelve un procedimiento prejudicial en torno a la Directiva 78/855 CEE y la subrogación en la responsabilidad por incumplimientos previos a la fusión. Por ello, extrae a colación los siguientes fragmentos:

  1. Que «si no se transmitiera a la sociedad absorbente la responsabilidad por infracciones, como elemento del patrimonio pasivo de la sociedad absorbida, dicha responsabilidad se extinguiría» [ap. 27];
  2. Que «esa extinción contradice la propia naturaleza de una fusión por absorción, como se define en el artículo 3, apartado 1, de la Directiva 78/855 » [ap. 28];
  3. Que esta conclusión no perjudica los intereses de los accionistas de la sociedad absorbente, puesto que los mismos «pueden quedar protegidos, en particular, mediante la inclusión de una cláusula de declaraciones y garantías en el acuerdo de fusión. Además, nada impide a la sociedad absorbente ordenar la realización de una auditoría pormenorizada de la situación económica y jurídica de la sociedad que pretende absorber para obtener... una visión más completa de las obligaciones de la citada sociedad» [ap. 34].

En este sentido, concluye la Sala que, la citada interpretación alcanza a los supuestos de fusión por constitución, los de escisión, todos los fenómenos de "transformación" y también en el caso de cesión global de activo y pasivo, puesto que mutatis mutandis son aplicables las mismas consideraciones que en el caso de la fusión.

Y respecto a al caso y el referido precepto del artículo 127.2 LGSS declara que "no sólo ha de comprender los recargos de prestaciones que ya se hubiesen reconocido antes de la sucesión, sino que igualmente ha de alcanzar a los que, por estar en curso de generación el daño atribuible a la infracción de la medida de seguridad, se hallase «in fieri» a la fecha de cambio empresarial."


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