Indemnización de daños y perjuicios por solapar el descanso semanal y el diario

martes 10 de mayo de 2016

Tribunal Supremo, Sala de lo Social. Sentencia de 30 de Marzo de 2016, recurso número 2348/2014. Ponente: ROSA MARIA VIROLES PIÑOL.

La Audiencia Nacional dictó sentencia, en proceso de conflicto colectivo, rechazando la práctica empresarial, de un hipermercado, de solapar el descanso semanal de un día y medio que les corresponde a los Trabajadores con el descanso diario de doce horas y declarando el Derecho, que defendió su sindicato, a que el descanso semanal de día y medio sea real y efectivo, debiendo disfrutarse de acuerdo con el sistema que sea pertinente, según los casos, de los cuatro previstos en el Convenio Colectivo de Grandes Almacenes, no pudiendo quedar neutralizado mediante el método de solapar, computando dentro del día y medio del que queda compuesto, las doce horas de descanso diario, de manera tal que uno y otro descansos, siendo ambos reales y efectivos, se disfruten de manera diferenciada e independiente el uno y el otro, condenando a la demandada a estar y pasar por dicha declaración.

Dicha sentencia adquirió firmeza pero la Empresa continuó aplicando la misma política incorrecta y los Trabajadores reclamaron indemnización por daños y perjuicios, por incumplimiento de la empresa de lo resuelto en la sentencia de la Audiencia Nacional antes citada. Calculan la indemnización en base a su salario.

La sentencia de instancia desestimó la demanda. Recurrida en suplicación por la parte actora, la Sala del TSJ dictó sentencia desestimando el recurso formulado.

Contra dicha sentencia se interpuso por la parte actora recurso de casación para la unificación de doctrina, aportando como sentencia contradictoria la dictada por esta la Sala IV del Tribunal Supremo de 14 de abril de 2014 (rcud.1665/2013).

El Ministerio Fiscal emitió informe interesando que el recurso fuese declarado procedente.

La sentencia de contraste entiende que los recurrentes no reclamaban los salarios por un exceso de jornada sino que cuantifican el daño moral atendiendo al importe salarial de las horas en que se produjo el solapamiento indebido del descanso de 12 horas con el semanal de día y medio ininterrumpido.

Los elementos que deben concurrir para que proceda la indemnización de daños y perjuicios son:

  1. la existencia de un daño;
  2. el dolo, negligencia o morosidad;
  3. la relación de causalidad entre la conducta dolosa o negligente y el daño causado.

Concurrían los tres, y por ello procedió la condena a la indemnización reclamada.

Como se entendió que se cumplían los requisitos de la LRJS, se entró a resolver sobre el fondo de la cuestión planteada.

La Sala entendió que la situación denunciada suponía un déficit de descanso, al que legítimamente tenía derecho el actor y se le había causado un daño moral, al verse obligado a trabajar sin respetar el periodo mínimo de descanso semanal establecido con carácter imperativo en el artículo 37 del ET en relación con el descanso entre jornadas fijado en el artículo 34.3 de dicho texto legal , no disponiendo de dicho tiempo, no solo para recuperarse del cansancio y esfuerzo que conlleva todo trabajo, sino también para disfrutar de dicho ocio y poder compatibilizar su vida familiar, laboral y personal.

Se entiende cumplido el primer requisito exigido por el Código Civil para que proceda la indemnización de daños y perjuicios.

La conducta de la empresa fue calificada de negligente, al persistir en el solapamiento del citado descanso, con posterioridad a que recayera la sentencia de la Audiencia Nacional donde quedó establecida la forma en la que debían disfrutarse los descansos.

De este modo también se entendió cumplido el segundo requisito exigido por el Código Civil.

Por tanto existe relación de causalidad entre el daño causado y la actuación empresarial, por lo que la Sala entendió que procede la indemnización de daños y perjuicios reclamada y tuvo en cuenta un cuadro de indemnizaciones en el que se consideraron las circunstancias personales de los trabajadores.

Resulta interesante destacar la precisión que se hizo en la argumentación:

el incumplimiento de la empresa no lo es de la obligación de ejecutar una sentencia colectiva, antes o después de su firmeza, sino de la obligación de conceder a los trabajadores el descanso que les corresponde según las normas laborales. La sentencia colectiva reconoce esta obligación, pero no la crea. Es el incumplimiento de la obligación de conceder el descanso, que ya no puede cumplirse de forma específica, lo que determina la obligación de indemnizar según el art. 1.101 CC ("quedan sujetos a indemnización los que contravinieren sus obligaciones; no los que contravinieren las sentencias que las declaran"). El incumplimiento se ha producido con independencia de que haya existido sentencia colectiva. La acción se ha ejercitado, porque la empresa no ha procedido al cumplimiento voluntario de la sentencia. … si la empresa no cumple voluntariamente la sentencia colectiva y ésta no es ejecutable el trabajador podrá ejercitar la correspondiente acción de condena, exigiendo el cumplimiento concreto, y, en tal caso, la sentencia firme colectiva producirá efectos de cosa juzgada en los procesos individuales en lo que afecta a la declaración contenida en aquella sentencia.

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