La reducción del volumen de obra de la contrata no justifica el despido objetivo cuando previamente es aceptado por la empresa

martes 05 de mayo de 2015

Tribunal Supremo, Sala de lo Social. Sentencia de 16 de marzo de 2015, recurso número 942/2014.

Hechos. Empresa es adjudicataria del servicio de limpieza de distintos centros durante 221,25 horas semanales con obligación de subrogarse en los contratos de diez trabajadores adscritos a la ejecución de la contrata, que en su totalidad tienen una jornada semanal total de 336 horas.

Desde que empezó la ejecución de la contrata la empresa inició negociaciones con la representación de los trabajadores para la adecuación de la plantilla a las necesidades de la contrata. El ajuste de la jornada de los empleados al número de horas que se exigía en el pliego, se pretendía mediante la reducción de la plantilla o de la jornada de los empleados. En el plazo marcado las negociaciones no acabaron con acuerdo.

Ante esa situación, la empresa, mediante carta comunica a la trabajadora su despido objetivo por causas productivas. Frente a la decisión de la empresa, la trabajadora interpone demanda impugnando el despido. El Juzgado de lo Social desestima la demanda y considera el despido procedente. Tras recurrir la sentencia en suplicación, el Tribunal Superior de Justicia estima el recurso y declara improcedente el despido.

La cuestión que se plantea ante el Tribunal Supremo versa sobre si la reducción del volumen de la contrata es causa productiva que para extinguir contratos por causa objetiva puede ser alegado por quien se adjudicó la contrata conociendo esa reducción y, no obstante, aceptó, subrogarse en todos los contratos del anterior, tal y como exigía el pliego de condiciones.

El Tribunal Supremo confirma la resolución impugnada, la cual, aunque reconoce la concurrencia de causas productivas consistentes en la reducción del volumen de la contrata, estima que tal reducción no puede considerarse causa productiva porque ya existía al tiempo de la adjudicación y fue aceptada por la adjudicataria, quien ahora va contra sus propios actos alegando como causa extintiva hechos que conocía y aceptó. Por tanto, la decisión extintiva sólo podría fundarse en hechos posteriores, más cuando en el pliego de condiciones se establecía por la empresa principal que tenía la obligación de subrogarse en el personal laboral adscrito a la ejecución de la contrata.

Así, la doctrina por la cual la reducción del volumen de obra de la contrata es causa productiva que en principio justifica el despido objetivo no es aplicable. Quien conociendo la reducción operada en el volumen de la contrata la acepta y consiente en subrogarse en los contratos de los trabajadores empleados en ella, sólo podrá acudir al despido objetivo por causas posteriores a la adjudicación, pues en otro caso iría en contra de sus propios actos.


Comentarios

Por el momento esta noticia no tiene comentarios. ¡Sé el primero en participar!

¿Quiere comentar esta noticia?
Si es socio o suscriptor, debe iniciar sesión. Caso contrario puede suscribirse o darse de alta como socio en la Asociación Nacional de Laboralistas.
Suscribase GRATIS
Aquí y ahora, y acceda al contenido completo de todos los artículos y noticias
O hagase socio
de ASNALA
Si es socio o suscriptor
Debe iniciar sesión para acceder al contenido completo de las noticias
¿Olvidó su contraseña?
No hay problema, recupere sus datos de acceso al sistema